Es conveniente que revisemos periódicamente nuestra piel y los lunares que en ella aparecen para detectar posibles
problemas cutáneos. Es aconsejable, asimismo, que
realicemos visitas periódicas al dermatólogo para controlar los
lunares y las lesiones de la piel y hacer un seguimiento de los
mismos.
• Para un correcto examen de la piel, le aconsejamos que
observe atentamente su cuerpo, con los brazos en alto, de
frente y de lado, ante un espejo grande y con luz suficiente.
• Examínese detalladamente los antebrazos, los brazos y
las
piernas por todos lados. Examínese las palmas y las
plantas
de los pies. No olvide mirar entre los dedos de los
pies y las
manos.
• Mirar con un espejo o con ayuda de alguien el cuello y el
cuero cabelludo.
• Examínese la parte posterior de la espalda, nalgas y
genitales.
• Así que observe la aparición de alguna lesión o cambios
en
un lunar, consulte con su dermatólogo (véase melanoma
maligno). |
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Para un más cuidadoso autoexamen de sus lunares, siga la
regla del ABCDE. Si aparece uno o más de estos
signos, consulte a su dermatólogo.
Asimetría (A)
Los lunares normales son simétricos. Si observa alguna
asimetría consulte al dermatólogo.
 
Bordes irregulares (B)
Los lunares tienen bordes regulares. Si observa alguna
irregularidad en los bordes, consulte a su dermatólogo.
 
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Color (C)
Los lunares pueden ser de color claro u oscuro, pero siempre
tendrán un tono homogéneo. Si detecta dos o más tonos en
un mismo lunar, consulte a su dermatólogo.
 
Diámetro (D)
Los lunares tienen un diámetro de <6mm. Si detecta un lunar
de más de 6mm, consulte a su dermatólogo.
 
Evolución (E)
Se sospecha la aparición de un melanoma cuando se produce
alguna anomalía, como sangrado, inflamación, enrojecimiento,
endurecimiento, picor, etc. |